Mazda CX-5 2026 estacionada durante el recorrido realizado para la reseña de Nación Social.

Reseña: La Mazda CX-5 2026 combina elegancia, comodidad y rendimiento

Conducir la Mazda CX-5 2026 fue una de las mejores experiencias que he tenido este año. Desde el primer momento encontré una SUV que logra combinar elegancia (mucha), comodidad y rendimiento sin complicar la experiencia al volante. Su diseño llama la atención, pero fue durante el recorrido cuando pude apreciar mejor lo que ofrece esta nueva generación.

La CX-5 2026 presenta una carrocería de mayores dimensiones, aunque mantiene las proporciones de una SUV compacta. Ese crecimiento se percibe en la cabina, donde tanto el conductor como los pasajeros cuentan con más espacio. Entrar y salir resulta cómodo, mientras que la segunda fila ofrece amplitud para viajar sin sentirse limitado.

El interior transmite orden y elegancia. Los controles, la gran mayoría botones o en la pantalla táctil, están ubicados de manera accesible y la posición de manejo permite tener buena visibilidad de la carretera. También incorpora una pantalla táctil de hasta 15.6 pulgadas, iluminación ambiental configurable y, en algunas versiones, un sistema de sonido Bose de 12 bocinas. Algunas versiones incluyen reconocimiento facial para ajustar la posición del conductor.

Me tiré para Hatillo y me sentí cómodo en todo momento. Los asientos brindan apoyo para recorridos prolongados y la cabina mantiene una experiencia tranquila. Es una SUV en la que uno puede pasar varias horas sin sentir que el espacio o la posición de manejo se convierten en un problema, sobre todo con la calefacción de cada asiento y guía.

La CX-5 mantiene el motor SKYACTIV-G de cuatro cilindros y 2.5 litros, con 187 caballos de fuerza y 186 libras-pie de torque. Está acompañado por una transmisión automática de seis velocidades y el sistema de tracción integral i-ACTIV AWD de serie. La respuesta del motor es progresiva y permite desplazarse con seguridad tanto en el tránsito de Puerto Rico como en carretera abierta.

Según Mazda, la CX-5 tiene un rendimiento estimado por la EPA de 24 millas por galón en ciudad, 30 en carretera y 26 combinadas. Durante mi experiencia, el consumo de gasolina fue uno de los aspectos que más valoré, especialmente al considerar el tamaño, el espacio interior y la tracción integral.

En la carretera se siente estable al tomar curvas y mantiene una conducción fácil de controlar. La suspensión ayuda a manejar las irregularidades del camino sin transmitir cada golpe a la cabina. Esa combinación permite disfrutar el recorrido sin perder la conexión con el vehículo.

Después de conducirla, entendí que la Mazda CX-5 2026 no busca llamar la atención únicamente por su apariencia. Es una SUV elegante, espaciosa y cómoda que ofrece el rendimiento necesario para el uso diario.

Author: José Hernández Falcón
Periodista y bloguero. Profesor de periodismo de la Universidad del Sagrado Corazón. Es embajador en Puerto Rico de SembraMedia, organización dedicada a ayudar a emprendedores de medios digitales a ser más exitosos y sostenibles, Especialista de Medios Sociales independiente, y director del Puerto Rico BloggerCon, convención que agrupa a los creadores de contenido digital en la Isla.