La Toyota RAV4 Hybrid Woodland 2026, en color Urban Rock, tiene una combinación que me gusta: se ve elegante en la ciudad, pero provoca salir de ella. Después de conducirla por Caguas, Cayey, San Juan y Fajardo, terminé pensando en cuál sería la próxima ruta.
En esos recorridos aprecié lo cómoda que es. La posición de manejo me permitió pasar tiempo al volante sin sentirme agotado, y el espacio de la cabina hace que viajar acompañado sea parte del gusto. En esta guagua híbrida hay lugar para el familión y para esos «tereques» que aparecen cuando anunciamos un día de playa: neverita, bultos, sillas y toallas. Si el plan cambia por una noche de camping en el monte, el área de carga también se presta para organizar el equipo.
La Woodland está equipada para acompañar esos planes. Lleva tracción integral electrónica, aros de 18 pulgadas con gomas para distintos terrenos, rieles en el techo con barras transversales y luces antiniebla LED. Su apariencia tiene carácter sin perder la elegancia que llamó mi atención desde el principio. Eso sí, mi prueba fue por carretera; no entré en veredas para evaluar su comportamiento fuera del pavimento.
Mientras cruzaba de Caguas a Cayey y continuaba hacia otros puntos de la Isla, también tenía presente lo que mueve a esta RAV4: un sistema híbrido que combina un motor de gasolina con motores eléctricos y entrega 236 caballos de fuerza en las versiones con tracción integral. No hay que conectarla a un cargador. Esa facilidad cuenta cuando uno quiere arrancar y dedicar el día al viaje.






Toyota estima para la RAV4 Hybrid Woodland un rendimiento de 41 millas por galón en ciudad y 35 en carretera. No medí el consumo exacto durante nuestra ruta, así que prefiero dejar esas cifras como referencia del fabricante. Lo que sí puedo contar es que disfruté conducir una guagua con espacio y capacidad para salir de paseo, sin sentir que debía sacrificar la comodidad en los trayectos cotidianos.
Después de pasar por San Juan y llegar hasta Fajardo, me quedó clara su propuesta: sirve para moverse durante la semana y está presta para cuando aparece la oportunidad de explorar la Isla. Para mí, fue una tremenda experiencia detrás del volante.














