Entre aguas y algoritmos

En más de una ocasión hemos escuchado acerca del alto consumo de agua por parte de la inteligencia artificial, y cómo esto podría crear una crisis en el consumo del líquido y afectar comunidades enteras. Muchos de estos argumentos, provenientes de jóvenes creadores de contenido, no están respaldados por documentos o estudios que puedan respaldar la información que se comparte. Sin embargo, hay ciertas verdades detrás del argumento.

La infraestructura que hace posible la inteligencia artificial no existe en la nube, sino en centros de datos físicos ubicados en distintas regiones del mundo. Esas instalaciones albergan miles de servidores que generan calor constante, lo que requiere sistemas de refrigeración que utilizan agua para mantener los equipos en operación.

Estados Unidos concentra una parte sustancial de estas instalaciones, especialmente en zonas como Virginia y Texas, donde la expansión de centros de datos vinculados a IA crece sin frenos. Empresas como Google, Microsoft, Amazon y Meta también operan infraestructuras en Europa, América Latina y Asia, a menudo en regiones con acceso a redes eléctricas robustas y terrenos amplios.

El agua que consumen estos centros se destina principalmente a la refrigeración y enfriamiento evaporativo, donde el agua circula por sistemas de torres y se evapora para disipar calor de los servidores.

Los datos varían según estimaciones, pero son muy impresionantes: un centro de datos típico puede usar unos 300 000 galones de agua al día. Los centros más grandes pueden llegar hasta 5 millones de galones por día, similar al agua que consume una ciudad pequeña.

Frente a este reto, algunas compañías han comenzado a aplicar soluciones. Google busca equilibrar su consumo con fuentes sostenibles y proyectos de reposición de agua en comunidades cercanas. Microsoft ha desarrollado diseños de centros de datos que eliminan el consumo de agua para refrigeración mediante tecnologías de enfriamiento sin evaporación, con miras a ser “positiva en agua” para 2030.

El crecimiento de la inteligencia artificial plantea la coordinación del entorno físico y la disponibilidad de recursos sin que se afecten las comunidades aledañas.

Author: José Hernández Falcón
Periodista y bloguero. Profesor de periodismo de la Universidad del Sagrado Corazón. Es embajador en Puerto Rico de SembraMedia, organización dedicada a ayudar a emprendedores de medios digitales a ser más exitosos y sostenibles, Especialista de Medios Sociales independiente, y director del Puerto Rico BloggerCon, convención que agrupa a los creadores de contenido digital en la Isla.